Julio 27, 2020 noiser

Entrevista banda Cerro Perro

Por Jimmy Reyes

Cerro Perro, Oriundos de Valparaíso, nos relatan una mirada muy distinta de su ciudad, en donde
la poesía, la psicodelia y sus orígenes indígenas, se entremezclan en propuesta rockera cargada de
elementos lisérgicos y atmosféricos, los que nos llevan a sumergirnos en una localidad entre la
cordillera y el mar de una forma que no nunca nos habíamos planteado.
Eduardo, Vocalista de Cerro Perro, nos cuenta como la banda está viviendo este proceso de
pandemia y como los ha afectado tanto desde lo artístico como al plano personal.

1. Cerro Perro lanza un Demo el año 2015, donde la motivación es dar conocer su propuesta,
este tipo de lanzamientos no son muy típicos en este tiempo, ¿que los motivó a lanzarlo?
Aquel demo grabado en el mítico bar La Cantera, fue una necesidad de registrar nuestra música
más que de realizar un lanzamiento. En ese tiempo no manejábamos nada respecto a los medios
y a las redes sociales, entonces sucedió que aquel demo lo grabamos y lo subimos a soundcloud
sin hacer nada de publicidad. Fue grabar, subirlo a la página y dejarlo ahí en la red. Y a uno que
otro oyente en medio de las tocatas le decíamos que teníamos música en aquella plataforma,
pero definitivamente nos faltó un trabajo para dar a conocer aquel primer acercamiento a la
música como Cerro Perro.

2. El Disco “Trapos” del 2019, tiene una inspiración muy marcada de sonidos psicodélicos y
letras poéticas, muy en la línea de lo creado por The Doors, ¿se sienten cómodos con esta
comparación?
Nos encanta The Doors. Y esta comparación también nos la han hecho personas que gustan de
nuestra música. Se nos hace interesante, y también un halago. Como bien dices, esos dos
elementos –la psicodelia y la poesía- nos acercan a The Doors, pero nuestra atmosfera, en este
primer disco, es más oscura y transita entre la rabia y el viaje introspectivo con un sentido súper
local, súper porteño. Mientras The doors, en la generalidad, se mueve en una psicodelia y poesía
que va entre el erotismo, el verano, la sensualidad y la cerveza. Nuestra lírica y música genera
un estado psicodélico que creemos se condice más al territorio en que vivimos; entre la
cordillera y el mar, es decir, entre lo contemplativo y la fuerza, la rabia. Si tuviéramos que hacer
una comparación directa, la canción Not to Touch the earth, quedaría muy bien en nuestro
disco.

 

3. “Trapos” además habla del origen indígena de Valparaíso ¿hubo una investigación previa
para sus letras?
Más que hablar del origen indígena de Valparaíso en un sentido histórico, el disco asume aquella
atmosfera y lirica que refiere a nuestros ancestros (as) de una forma muy natural. El elemento
más palpable en esta línea es la portada, que es una clara referencia a la historia indígena de
Valparaíso. Ahora, respecto a las letras, éstas no remiten a una investigación concreta, pero si a
años de lectura de la más diversa literatura, en donde lo ancestral, lo precolombino y lo poético
ejercen una total influencia. Podríamos decir que nuestro disco mira y le habla al pasado para
darle vigencia, para no olvidarlo, en el sentido de la poesía Lárica, guardiana del mito.

4. Luego del lanzamiento de “Trapos”, la banda tocó en muchos lugares, ¿cuál de todos estos
escenarios recuerdan como su mejor experiencia?
Hemos tenido tocatas memorables, y con eso nos referimos más que a la calidad del sonido o el
trato del local, a la relación con los oyentes, con el público. Pero definitivamente donde mejor lo
pasamos fue en el festival musical “Distorsión del puerto”, no hay nada mejor cuando la gente
disfruta tu música y se expresa: movimientos, gritos y el gran mosh.

5. Debido a la cuarentena las bandas no han podido presentarse en vivo, ¿cómo ven ustedes el
panorama actual para llegar al público?
La única posibilidad de llegar al público es la virtual. Antes de la cuarentena nos encontrábamos
componiendo y pretendíamos grabar y lanzar una canción. Aquello está detenido, así que hemos
echado mano al pasado subiendo fotos antiguas de tocatas, de los backstages de los videos,
cosas así, pequeñas, para no morir en la virtualidad. No somos una banda que vive
económicamente de la música como para estar subiendo material infinito, y ninguno de los
integrantes es pegado con las redes, así que estamos más bien en un silencio buscando
fórmulas: videos en cuarentena, formatos acústicos, etc. Pero el material nuevo, bajo nuestra
forma de hacer música, podrá ver la luz cuando todo esto termine.

6. Hemos visto que los músicos se están reinventando de varias formas ¿Cuál ha sido su
fórmula para que esto no les afecte el bolsillo?
La situación te obliga a reinventarte. Así Eliott y Eduardo (guitarra – vocal) están con un
emprendimiento de pizzas. La revuelta pizzas, para que los busquen y agreguen en las redes.
Oscar, baterista, continua desarrollando su trabajo de diseñador gráfico independiente: tu
bataca es uno de ellos, para que lo busquen en Instragram. Y Pablo, bajista, felizmente continúa
con su trabajo a modo tele.

 

7. Este periodo nos está afectando a todos, en ese sentido ¿Cuál ha sido su vía de escape?

El contexto, en esto de que te obliga a reinventarte, te mantiene con las energías y los
pensamientos muy en el presente, en el aquí y ahora, pero las vías de escape no han cambiado
mucho: descubrir y escuchar música, ver pelis y docus, hacer ejercicio, tomar una cervecita,
fumar marihuana, conversar mucho con amigos (as) y familiares.

8. Para finalizar, cuéntenos cuáles serían los planes a futuro de Cerro Perro, ¿con qué sorpresas
se pueden encontrar sus fans?
Estamos preparando el video estándar tipo cuarentena en el que cada integrante se graba en su
casa. Luego, cuando pase todo la pandemia, se viene la grabación de una canción y de un
videoclip, que sería ya nuestro 3er video ¿vieron los dos anteriores? Están finos!